El Water Environment & Technology Magazine, en su edición de junio 2020, ha publicado un excelente artículo de Z. Erdal y N. Burns titulado “Aumentando la resiliencia mediante la reutilización” en el que los autores resaltan el papel de una planificación sólida y unas infraestructuras resilientes como elementos esenciales para promover la salud de las poblaciones y el medio ambiente, así como el lugar prominente que la reutilización ocupa en el proceso a seguir.

Los miembros de la Water Environment Federation pueden acceder al texto completo del artículo mediante este enlace.

A continuación se presenta la versión española de los dos primeros apartados del artículo.

Introducción

En un momento como el actual, en el que la mayoría de las empresas públicas de agua de los EEUU son conscientes de la importancia de la resiliencia del abastecimiento de agua, la reutilización del agua está adquiriendo un papel determinante para ayudar a las empresas públicas y privadas a conseguir dicha resiliencia. Esa constatación puede igualmente promover la colaboración y la innovación en otros aspectos de la regeneración del agua y la recuperación de recursos. Haciéndose eco de ese reconocimiento, el esfuerzo del Plan de Acción Nacional sobre Reutilización del Agua de la Agencia de Protección Ambiental de los EEUU (USEPA) se entra actualmente en su siguiente fase: la de ofrecer una plataforma nacional y una hoja de ruta para la reutilización del agua.

Las normativas pueden ser tanto un obstáculo como una motivación; tanto la ausencia como la excesiva regulación son obstáculos potenciales para la implantación de la reutilización. Un artículo publicado en 2020 por uno de los autores del presente artículo, con motivo de la Conferencia WEAT Reuse en Texas, ponía de manifiesto que las situaciones en que la reutilización es más difícil de implantar están asociadas a una falta de claridad sobre cómo asegurar la continuidad futura de los sistemas ante cambios de los marcos normativos. Ante una ausencia o ambigüedad normativa, las soluciones tecnológicas avanzadas pueden generar un ambiente propicio en el que se entrecrucen las motivaciones generadoras de estrés hídrico y las oportunidades de reutilización. Entre esas motivaciones figuran el cambio climático y la resiliencia, los nutrientes y las problemáticas de las cuencas receptoras, la sequía y la fiabilidad de suministro, y los problemas de calidad del agua.

Tendencias en reutilización del agua

Los factores determinantes de la reutilización del agua en los EEUU registran semejanzas nacionales y diferencias locales. Las semejanzas residen en la forma en que las poblaciones se han desarrollado y la forma en que el ciclo del agua es gestionado generalmente; no obstante, las situaciones locales, las necesidades, y las políticas también afectan las estrategias y las prácticas de la reutilización. Entre las motivaciones de la reutilización figuran la escasez de agua, la necesidad por mitigar el riesgo y asegurar la resiliencia, el vertido de efluentes, la necesidad de ampliar la gama de opciones de sostenibilidad, y el comercio de nutrientes, ya que esos factores hacen que las empresas públicas deban buscar soluciones alternativas.

Las poblaciones han practicado la reutilización de lagua desde los años 1970, cuando las poblaciones en Florida y California comenzaron a utilizar agua regenerada para alimentar una barrera contra la intrusión salina que protegiera loas recursos subterráneos. Para muchas empresas de servicios hídricos de todos los EEUU y especialmente en regiones áridas, la mitigación del riesgo, la resiliencia, o la escasez de agua han sido motivaciones principales para la reutilización del agua. La naturaleza cíclica de la disponibilidad de agua ha llevado recientemente a la reutilización del agua a la vanguardia de la actualidad. Las extensas sequías registradas especialmente en Texas y California han hecho todavía más patente la necesidad de ampliar los suministros de agua durante los períodos de escasez de agua.

Las empresas de servicios han reconocido también el papel que la reducción o supresión del vertido de efluentes tiene como motivación cada vez más importante para la reutilización. Las tendencias recientes en la gestión de aguas usadas y nutrientes han desplazado el punto de mira del sector del agua hacia soluciones que conducen hacia proyectos de recuperación de recursos. Históricamente, la implantación de la depuración de aguas residuales tenía como objetivo proteger la salud pública y controlar la contaminación ambiental. Ha conseguido esas metas, mejorando significativamente la salud de las masas de agua receptoras y los ecosistemas. Se está registrando un aumento del número de poblaciones afectadas por cargas de nutrientes excesivas sobre el medio ambiente, por una renovación y mejora de las infraestructuras asociadas, junto con las preocupaciones sobre las consecuencias inesperadas de las prácticas de gestión de las aguas residuales en el pasado.

Especialmente en estuarios como la Bahía de Chesapeake, la zona norteamericana del Golfo de México, y lagos interiores, la gestión de nutrientes ha sido identificada como el parámetro determinante de la salud de las masas de agua. Las agencias más importantes en Estados como Utah, Oregón, Virginia y otros están buscando formas de restringir los vertidos de nutrientes. A medida que los ingenieros elaboran proyectos que requieren plantearse diferentes opciones para el desarrollo de recursos hídricos y recuperación de recursos hídricos, se ven forzados a plantearse soluciones con una visión más amplia, una visión sistémica. Surgen preguntas como ¿Qué ocurriría si se incluye la reutilización del agua en la planificación de la gestión de vertidos como parte de la gama de soluciones destinadas a reducir las cargas contaminantes sobre el medio ambienta y de este modo asegurar una mejor gestión de nuestros recursos? La reutilización es una opción viable, con una relación coste beneficio favorable, y un carácter sostenible para reducir las cargas de nutrientes sobre las aguas receptoras, a la vez que ofreciendo un beneficio complementario del preservar los abastecimientos de aguas dulces y ampliar la gama de opciones de abastecimiento de agua.

En otras palabras, la demanda de agua está aumentando en las poblaciones residentes en áreas metropolitanas. Las poblaciones están experimentando una mayor demanda de agua regenerada debido a los continuados episodios de sequía y restricciones de suministro. Con un enfoque centralizado, la infraestructura “traslada el problema a otra parte” lejos de las poblaciones, en lugar de mantener la gestión de la recuperación y distribución de los recursos involucrados, tales como nutrientes, energía y agua cercanos a los centros de demanda. Para afrontar estos y otros problemas, un número creciente de poblaciones habrán de plantearse el desarrollo de planes de ordenación de recursos hídricos que incorporen la filosofía de Una Sola Agua junto con una infraestructura de soporte distribuida con mayor amplitud.