La International Water Association (IWA) publicó el pasado mes de febrero el libro titulado “Sustainable Industrial Water Use: Perspectives, Incentives, and Tools”, editado por Cherylk Davis y Eric Rosenblum. La versión electrónica del libro en formato pdf puede descargarse desde la página Open Access de IWA Publishing utilizando el DOI: https://doi.org/10.2166/9781789060676.

A continuación se presenta el anuncio de la publicación, la conclusión y una de las recomendaciones del libro.

Presentación    

Único entre los libros sobre este tema, esta nueva antología reúne las declaraciones de ejecutivos, directores de planta, inversores, reguladores, responsables de políticas y promotores sobre cómo hacer posible que la industria avance hacia un uso sostenible del agua. Todos ellos manifiestan sus visiones de cómo rediseñar las instalaciones para hacerlas funcionar en zonas con escasez de recursos, cambiar las normas para promover un uso responsable del agua, y salvar las diferentes visiones existentes entre las empresas y las comunidades. También informan de los riesgos a los que se enfrenta la industria, y las herramientas que ésta utiliza para medir, tratar y reutilizar agua de forma cada vez más sostenible. Los cuarenta artículos de este volumen están organizados en tres secciones. En la sección “Perspectivas”, los industriales y los consultores que les asesoran se unen a los académicos, las organizaciones ambientales y sociales, y las poblaciones locales afectadas por la actividad industrial. En la sección “Incentivos y Barreras”, los autores exploran las motivaciones que llevan a la industria a utilizar agua de forma sostenible, y las barreras que encuentran a la hora de hacerlo realidad. La sección “Herramientas” describe las estrategias disponibles para evaluar el uso del agua y priorizar las mejoras, así como las nuevas tecnologías que permiten transformar las aguas residuales industriales en un nuevo recurso.

A pesar de lo complicado que es este tema, los autores ofrecen orientaciones útiles sobre los retos reales actuales, utilizando para ello conceptos comprensibles por todo el mundo. Sus descripciones de los retos que la industria ha de afrontar van dirigidas a servir de sesión inaugural de un “consistorio global” del que formen parte los numerosos partícipes que han de colaborar para alcanzar un uso sostenible del agua por parte de la industria.

Conclusión

En resumen, si la industria ha de utilizar el agua de forma sostenible y de modo coherente con la protección general de las cuencas vertientes, será necesario contar con el compromiso de todas las partes involucradas. Tal como se indica en anteriores trabajos de uno de los autores (Sarni, 2011), “las soluciones a la escasez y la sostenibilidad del agua requerirán en definitiva una estrecha colaboración entre quienes elaboran las políticas públicas, las ONG, los inversores y las comunidades locales donde operan esas compañías”. Una evaluación detallada de la forma en que los diversos puntos de vista presentados en este libro pueden ser utilizados para conseguir un uso sostenible del agua lleva a plantear la necesidad de que todos los afectados han de mejorar sus habilidades en tres grandes temas: el conflicto y la colaboración, la comunicación, y el cambio.

Comunicación

El objetivo de este libro es ayudar al sector industrial a poner en práctica el concepto de sostenibilidad. Confiamos que reuniendo los diversos sectores participantes en este trabajo sea posible crear una plataforma con la que facilitar una comunicación continuada entre los representantes de la industria, los profesionales del agua, los grupos de presión, los investigadores, los responsables de políticas y los reguladores gubernamentales, las instituciones financieras, y el público en general. Esta iniciativa es un gran reto, ya que el lenguaje utilizado por los profesionales del agua para comunicarse entre ellos es con frecuencia ininteligible para otras audiencias. Los profesionales del agua deben traducir su información técnica en expresiones comprensibles por parte de otros interlocutores, de modo que les sea más fácil comprender la información contenida en las gráficas y tablas que aquellos les presentan. Las personas que se sientan ya satisfechas con nuestros modos actuales de comunicación pueden preguntarse a sí mismas “¿cómo es posible que los publicistas puedan convencer a los consumidores para que compren productos de baja calidad y de los que se deshacen al poco tiempo, mientras que nosotros tenemos tantas dificultades para conseguir el apoyo del público para la utilización de los recursos hídricos, tan esenciales para la vida? Es posible que sepamos mucho sobre el agua, pero es evidente que hemos de aprender mucho todavía sobre cómo comunicar sobre ella.